Ahora

A veces, no puedo dejar de recordar fragmentos de ese laberíntico pasado que me ha llevado  justo a ser lo que ahora soy.


A veces, los recuerdos me ahogan. Entonces los apago de mi mente. Y me empapo de presente.

A veces pienso demasiado, entonces me digo a mi misma que ya es hora de sentir.

De sentir el aire fresco de las mañanas de otoño.

Recibir los rayos de sol de color oro bronce.

Pasear por los campos, sentir su oscuro descanso, promesa de verde esperanza.

Mirar un cielo límpido abierto al universo entero.

Fijarme en aquello que aporta y dejar de lado lo que no conduce  a nada bueno.

Y, aunque no lo creas, si no tengo miedo es seguro que nada malo podrá pasarme.







Comentarios

Entradas populares de este blog

Tres son pocos

Despues del apego