Dreams

¿Sabes una cosa?

Me  gusta mucho estar contigo, le dije.


Y mientras él se marchaba, se giró por un momento y me contestó:

A mi también me gusta.

Fue un encuentro sencillo, sincero. Todo parecía fluir y estar, por fin, en orden.

Leve, pero con pasos firmes, su presencia se fue desvaneciendo.

Me pregunté, ya en su ausencia, que cuanto tiempo realmente  habíamos pasado juntos. Él había  realizado un largo viaje sólo para estar juntos.

¿Cuánto? Unas horas, quizás.

Sin entender, que el tiempo de los sueños, se compone de fracciones de eternidad.



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